Nos quedamos dormidos!!!, y nos levantamos a las 9:00!!!
Insisto en que esto no es vacaciones, de la manera que yo las conocía.
Bueno no importa, desayuno rapidito y a pasear. Hoy tocaba paseo por el Perito Moreno.
Desde la ciudad son unos 80km de paisaje muy lindo, viendo un poco de cordillera, un poco de nada (que costumbre fea). Una bifurcación en el camino y arranca un camino por medio de unas sierras, muchas curvas, y cada tanto asoma un pedazo de Glaciar.
Pero antes, la entrada al Parque Nacional Los Glaciares. $20 pesos por persona, excepto nuestra pensionada que nos hace ahorrar en cada parque =).
El camino esta todo asfaltado, y con muchos trabajos en el mismo realizándose actualmente.
Llegas al estacionamiento, dejas el auto, y seguís el ultimo tramo en una combi que va y viene todo el tiempo, Esto se debe a que el verdadero estacionamiento, y el lugar donde esta la confitería, esta todo en construcción asi que no hay mucho lugar para dejar tanto autos, y micros.
Al llegar a la cima, hay una caminata por unas pasarelas, también construidas a nuevo de hace unos años atrás.
Que lugar impresionante!
Una montaña de yelo hielo, tan grande como los ojos te da para ver.
Aproximadamente 80 metros de algo por unos 4 km de ancho. Y para el fondo, creo que eran unos 15km mas.
Lamentablemente se ve un poco lejos y no impresiona tanto, pero mientras mas abajo vas, hasta donde de la pasarela, mejor es.
Lo mas impresionante del lugar, es escuchar las rupturas de hielo, y el estruendo de las caídas al agua de los pedazos. Aunque no estábamos en época de grande rupturas pudimos observar varias. Aparte como no esta aun cerrado el trecho que cierra el Lago Argentino, con el Brazo Norte del perito, no hay mucha presión de agua para que genera mas caídas.
Un lugar para pasar toda la tarde, sin dudas, pero lo mas lindo es estar en silencio.
Como siempre, Murphy te juega una mala pasada, y en el momento que dijimos, vamos a recorrer la otra pasarela, del lado donde estábamos se produjo la caída mas importante.
Llegamos a verla, aunque medio de costado, y no bien de frente como se deberia. Maso menos fue una pared de 60 metros de alto por otros 40 de anchos lo que cayo. No se imaginan el ruido, el oleaje, el quilombo que hace. Impagable.
Nos quedamos un poco mas con la esperanza de ver cae mas hielo pero no paso nada mas, asi que emprendimos la vuelta al hostel.
Yo, en particular, opte por la siesta, aunque el resto se fue de compras.
Fideos con salsa para la cena y a dormir que mañana hay barco con todo el resto de los glaciares para visitar.











